Sobre la tendencia del "wellness" que copa toda una ciudad:
http://www.cittaslow.org.uk/index.php?Pid1=1&PLv=1
Periodismo sociológico sobre las olas de una realidad dificilmente aprehensible. Aguasfuertes caprichosas de un estado de lo moderno que se escapa. O simples reflexiones desde una crítica que se detiene a mirar por la ventana.
Cambios sumamente importantes para la población en general y sus estudiosos en
particular ya que hoy en día América Latina es la región más urbanizada del
planeta, con un 80% de su población viviendo en ciudades.Los cambios que están pueden tener afectan directamente a la vida de muchas personas.
En el mundo están empezando a aparecer otras formas de pensar, de hacer, de decir y de sentir.
Está emergiendo otro paradigma, o mejor dicho, se está quebrando el viejo paradigma dominante y totalizante, y están naciendo nuevas formas de ser en el mundo. Esto se puede pensar tanto por la negativa como por la positiva.

En este sentido, por la negativa sería pensar la feminización del mundo como la caída del paradigma moderno: el paradigma de la ciencia cómo rectora de la verdad, de lo racional por sobre lo sensorial, del orden estructurado por sobre el caos creativo, del pensamiento por sobre el sentimiento, de las verdades últimas por sobre la tolerancia, el del progreso indefinido por sobre el presente bien vivido. El mismo paradigma que, como cosmovisión, organiza al mundo en valores jerarquizados, y le endilga al hombre, a la masculinidad, estos valores considerados superiores. Con la caída de éste paradigma, con su quiebre posmoderno, se abren las puertas para que otras formas de organizar el mundo, para que otras verdades, otros valores emerjan ya no como inferiores sino como otros más igual de válidos. Entre estos emergen los antes considerados propios del mundo de lo femenino en oposición al mundo masculino.
Por otro lado, está la posibilidad de pensar esta feminización desde lo positivo (aunque estemos hablando del mismo proceso): las mujeres llevan siglos generando cambios y actuando sobre la sociedad, buscando nuevas formas de pensarse, dando peleas en distintos ámbitos, emergiendo al plano público y presentando debate. Si antes la pelea era por ser igual a los hombres, hoy es más bien por hacer notar la diferencia: las mujeres son diferentes a los hombres, hacen, piensan y quieren cosas diferentes que los hombres. De a poco se han ido creando los ladrillos del paradigma de la mujer. Porque al ser diferente, la mujer tiene una forma diferente de ver el mundo. Tienen otra propuesta. Tienen otros valores. Este paradigma es el que hoy, traccionado por el quiebre del paradigma masculino, avanza sobre el mundo.